¿Qué es un repositorio?
Cuando hablamos de un repositorio en el ámbito digital, estamos hablando de un espacio centralizado donde se almacena todo tipo de información en distintos formatos, estos datos se distribuyen a través de una red informática o de un medio físico como un disco compacto.
Pueden ser de acceso público o estar protegidos y necesitar de una autenticación previa. Los repositorios más conocidos son los de carácter académico e institucional.
Los repositorios son archivos donde se almacenan recursos digitales de manera que estos pueden ser accesibles a través de Internet. Existen tres tipos principales de repositorios:
- Repositorios institucionales: son los creados por las propias organizaciones para depositar, usar y preservar la producción científica y académica que generan. Supone un compromiso de la institución con el acceso abierto al considerar el conocimiento generado por la institución como un bien que debe estar disponible para toda la sociedad.
- Repositorios temáticos: son los creados por un grupo de investigadores, una institución, etc. que reúnen documentos relacionados con un área temática específica.
- Repositorios de datos: repositorios que almacenan, conservan y comparten los datos de las investigaciones.
El autoarchivo de las publicaciones en repositorios, denominado Ruta verde, se considera que es la vía óptima para lograr el 100% de acceso abierto ya que no depende de ningún cambio en el modelo editorial y puede estar sujeto a mandato por parte de las instituciones.
El depósito de las publicaciones en un repositorio, significa que los autores ponen disponibles en acceso abierto una versión de los artículos que han publicado en revistas, tradicionales o de acceso abierto. Depositar no debe confundirse con publicar. El depósito en los repositorios es una manera de comunicar públicamente, aumentando la visibilidad y la difusión de los trabajos de los investigadores. Los repositorios digitales son básicamente archivos donde se almacenan recursos digitales para que puedan ser consultados a través de Internet. En un repositorio digital pueden tener cabida todo tipo de formatos digitales: e-books, documentos en pdf y otros formatos, vídeos, fotos, animaciones…
Entendemos a un repositorio como una plataforma digital “que recoge, preserva y difunde la producción académica de una institución y/o de una disciplina científica, permitiendo el acceso a los objetos digitales que contiene y a sus metadatos” (Abadal 2012).
Deben tener cuatro características fundamentales:
- Auto-archivo: El contenido es depositado por el creador, propietario o una tercera parte en su nombre (editor o bibliotecarios del área de procesos técnicos).
- Interoperatividad: Uso de procesos normalizados que posibilitarían la conexión con otros repositorios abiertos OAI – PMH (Open Archives Initiative – Protocol Metadata Harvesting).
- Acceso libre y gratuito al texto completo .
- Preservación a largo plazo.
¿Cuáles son los beneficios de implementación de un repositorio digital?
Los Repositorios Digitales tienen un gran potencial para los servicios de valor añadido y ofrecen una serie de ventajas para los investigadores, las instituciones y la comunidad de investigación global.
El uso de repositorios es útil para la creación de foros, la difusión de información verídica y producida por académicos y científicos y compartir la información de los documentos aportados de forma pública. Facilitando el acceso a la información científica, incrementando la audiencia y el impacto de los trabajos que desarrollan.
En el ámbito académico los repositorios nos proporcionan acceso coherente a materiales de estudio y aprendizaje.
Internet hizo que por primera vez tengamos a nuestro alcance toda la información, cultura, ocio y entretenimiento, también en nuestras formas de comunicarnos y expresarnos e incluso en cómo nos relacionamos.
Los repositorios nos ofrecen la oportunidad de construir una representación global e interactiva del conocimiento humano, incluyendo el patrimonio cultural, y una perspectiva de acceso mundial. La concepción que se tiene de bibliotecas tradicionales es ofrecer documentos (libros, revistas, tesis, artículos, etc.) en soportes físicos a través de servicios, de préstamos y consultas.
Esas políticas limitaban de alguna manera con el acceso a los documentos por la falta de ejemplares o la existencia de ejemplares desactualizados. En este contexto, los repositorios son una opción más cómoda; la edición electrónica minimiza los costes, ya que una vez hecha la primera copia los gastos en producción y distribución son marginales. Lo que contrasta con la obra editada en papel, cuyos costos de reproducción, almacenamiento y distribución son cuantiosos.

